Posteado por: cersiter | Marzo 17, 2009

Sultan

Hace unos días en respuesta a una broma pesada hecha por mi, Ariel (yo estoy de vacaciones) me dijo por teléfono  que Sultan ya no estaba, que se había escapado y que no había vuelto. Y quien es Sultan… Bueno Sultan es un perro. Un día apareció en la puerta de la fábrica y lo hicieron entrar, cosa que el acepto con agrado.  Cuando lo vi por primera vez estaba durmiendo en la oficina de Gustavo y creo que durmió casi toda la mañana. Al verlo me parecio indefenso y como un un niño, necesitado de afecto.

Como con las personas, los animales me tienen que caer bien desde el primer momento en que nos conocemos y estoy seguro que el pensó “Como con los otros perros los humanos me tienen que caer bien desde el primer momento en que nos conocemos” Y algo de verdad tiene que haber ya que no con todos los humanos se lleva bien. A querido morder a personas que veía por primera vez y con otras a jugado desde el primer momento. Además es un perro muy inteligente, a las 11 de la mañana sabe que los operarios van a almorzar y si no hay nadie que le abra la puerta el se encarga de hacerlo y corre contento al quincho a pedir un bocado.

 Pero tiene un defecto que tienen algunos humanos: a veces siente afectos  que solo son un boleto de ida, sin retorno. Pero el insiste confiando que todo lo que va vuelve. Y es solo un perro y cuanto se nos parece.  

Todos dicen “Este perro se saco la lotería” Pero quien puede decir que nosotros no fuimos los más beneficiados. Algunas veces viendo el portón abierto se escapa a la calle y corre disfrutando de su libertad. Ladra a los perros de las casas vecinas y al rato lo vemos echado al lado del portón, esperando que alguien le abra,  para volver a entrar nuevamente. Me parece que le gusta ser prisionero de nuestra felicidad por tenerlo, por eso vuelve. Me parece que sabe que lo queremos. Me parece que el sabe que nos quiere. Es solo un perro y cuanto se nos parece.

06-11-08_0739


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías