
La mente en blanco
Escrito en General
Todo lo que va, vuelve
Acabo de ver, otra vez, una película de 1940 llamada “Its a Wonderfull Life” Una película que tal vez por su ingenuidad, hoy haga reír a mucha gente. Pero debo confesarlo cada vez que la veo me hace llorar. El personaje principal en un momento de desesperación dice “Ojala no hubiera nacido” y el deseo se le concede. Entonces puede ver la vida que llevaron todos sus afectos sin él y se da cuenta que él fue importante para toda esa gente. Esa misma gente que al volver el a su vida, acude presurosa a salvarlo de su desgracia. “El hombre mas millonario del pueblo” Millonario porque todos los que acudieron en su ayuda eran AMIGOS.
Que rara sensación que se siente cuando vemos que la ficción se hace realidad. Ver una película es algo común en la gente, cine, televisión o algún DVD. Yo al menos, una película por semana miro, con muchas ganas dos, y me rio o me emociono. Nunca creí poder ver lo que me pasa y lo que le pasa a mis amigos en una película. La gran mayoría de las personas, en mayor o menor medida, pasamos por la vida sin darnos cuenta de lo que hacemos por los demás, como en la película. Y como en la película y en la vida solo valoramos lo que ya no nos pertenece. Actuar sin esperar respuestas. Y si actuamos de buena fe seguramente alguien nos tendrá en cuenta.
No hay dinero, por mucho que sea, que pueda comprar los ojos húmedos de un amigo, cuando en un momento duro, estamos con el hablando o en silencio. A veces un silencio es más valioso que mil palabras (se que alguien ya lo ha dicho, y se que es verdad) Y la sonrisa, y la risa, y la carcajada. Como dicen los avisos, no hay tarjeta que las compre.
No es la primera vez que hablo de la amistad. Pero como no hacerlo si son los amigos los que me sacan adelante todos los dias. Se que alguna vez hasta podré llegar a contradecirme en lo que digo, pero estoy seguro que algún amigo me sacará de mi error. En el final de la pelicula una frase me impacto: “No ha fracasado quien tiene amigos” Y es verdad. Podrémos tener los bolsillos vacios. Pero nunca el corazón solitario.
Nadie se puede imaginar el cambio que se produjo en mí, cuando me enseñaron la frase que he puesto de titulo en esta entrada. “Todo lo que va, vuelve” Fue tanto lo aprendido y tanto lo revelado que volvería a esperar 50 años para saber su significado. Las ecuaciones encontraron resultados y la mente se abrio en un “big bang” de vida.
Escrito en Amigos
Para mi amigo Nestor, para mi hermano.
No te rindas, AMIGO!!! No te rindas, aún estás a tiempo de abrazar la vida y comenzar de nuevo, aceptar tu sombra, liberar el lastre y retomar el vuelo. No te rindas, que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, abrir las esclusas, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo. No te rindas, por favor, no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque lo has querido y porque yo te quiero, porque existe el vino y el amor es cierto, porque no hay herida que no cure el tiempo. Abrir las puertas, quitar los cerrojos, bajar el puente y cruzar el foso, abandonar las murallas que te protegieron, volver a la vida y aceptar el reto. Recuperar la risa, ensayar un canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida, remontar los cielos. No te rindas, por favor, AMIGO , no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno. Porque cada día es un comienzo nuevo, porque ésta es la hora y el mejor momento, porque tienes alas y puedes hacerlo, porque no estás solo y hay amigos que te quieren.
Mario Benedetti

Escrito en Amigos
Raíces y Chámame
Recuerdo que en mí infancia, y no se por que, me causaba mucho enojo que me dijeran “correntino”. Sentía mucha bronca y verguenza que me llamaran así, pero mis padres y mis hermanos seguían llamándome de esa manera. Tal vez lo hacían como una broma, pero para mí era algo muy serio. Pensando a la distancia, me parece que era como rechazar algo de mi papá, que si era correntino y muy orgulloso de serlo.
A los seis años comencé la escuela primaria y en uno de los primeros días de clace la maestra nos pregunto donde habíamos nacido. Mi respuesta fue rápida. “Señorita yo naci en la Capital Federal” “Entonces vos sos Porteño” Solo esperaba que sonara la campana de salida. La mañana fue interminable y cuando llego la hora deseada corrí sin detenerme hasta mi casa. “Mamá yo no soy correntino, soy Porteño” Y desde ese día nadie volvió a decirme correntino.
A los 19 años mi papá me dice “Queres ir a Corrientes?” Y dije que si. No tenía nada que perder y tampoco tenía ningún plan importante para ese verano.No sabía lo que encontraría, no sabía que ese viaje cambiaria mi vida y mi forma de pensar. Me recibieron como si me conocieran de toda la vida. Basto decir “Soy el hijo de Amalio” y todas las puertas se abrieron. Basto que se supiera que había llegado para que todos me invitaran a comer, a fiestas, a casamientos. Todo por ser el hijo de don Amalio. Me quede un mes descubriendo lo que siempre había negado. Descubriendo mis raices. Descubriendo todo lo que querian a mí papá. (Y por primera vez en la vida me di cuenta que las malas personas no son queridas por nadie) Descubriendo una forma de vida totalmente distinta. A la mañana, y lo digo como ejemplo, el desayuno era: mates o café con leche acompañado con una pierna de cordero. Claro los hombres salían al campo y no volvían hasta la noche.
Tube la suerte de ir un día hasta la capital de la provincia y ver el último gran carnaval correntino. Un lujo inolvidable. Además pude sentir la música, pude sentir la nostalgia, pude sentir el chámame. Pude conocer gente y sentir su alegría. Pude darme cuenta de lo duro que es vivir en el interior del país siendo pobre. Pude darme cuenta que yo estaba hecho de todos esos sentimientos.
Hoy a los 52 años casi no escucho la música que descubrí hace tanto tiempo. La música que mi papá no olvido y no dejo de cantar, aún en los peores momentos de su enfermedad. Creo que estoy haciendo en la vida lo que el hizo en su vida “DAR SIN ESPERAR RESPUESTA” No sé si alguna vez sintió lo que yo sentí el día de mi cumpleaños. Lo que si se es que hoy soy como soy por todo lo que recibí en la vida (bueno o malo) y por esas raíces que me atan a la vida, a la tierra, a los amigos y a la música.
Sultan
Hace unos días en respuesta a una broma pesada hecha por mi, Ariel (yo estoy de vacaciones) me dijo por teléfono que Sultan ya no estaba, que se había escapado y que no había vuelto. Y quien es Sultan… Bueno Sultan es un perro. Un día apareció en la puerta de la fábrica y lo hicieron entrar, cosa que el acepto con agrado. Cuando lo vi por primera vez estaba durmiendo en la oficina de Gustavo y creo que durmió casi toda la mañana. Al verlo me parecio indefenso y como un un niño, necesitado de afecto.
Como con las personas, los animales me tienen que caer bien desde el primer momento en que nos conocemos y estoy seguro que el pensó “Como con los otros perros los humanos me tienen que caer bien desde el primer momento en que nos conocemos” Y algo de verdad tiene que haber ya que no con todos los humanos se lleva bien. A querido morder a personas que veía por primera vez y con otras a jugado desde el primer momento. Además es un perro muy inteligente, a las 11 de la mañana sabe que los operarios van a almorzar y si no hay nadie que le abra la puerta el se encarga de hacerlo y corre contento al quincho a pedir un bocado.
Pero tiene un defecto que tienen algunos humanos: a veces siente afectos que solo son un boleto de ida, sin retorno. Pero el insiste confiando que todo lo que va vuelve. Y es solo un perro y cuanto se nos parece.
Todos dicen “Este perro se saco la lotería” Pero quien puede decir que nosotros no fuimos los más beneficiados. Algunas veces viendo el portón abierto se escapa a la calle y corre disfrutando de su libertad. Ladra a los perros de las casas vecinas y al rato lo vemos echado al lado del portón, esperando que alguien le abra, para volver a entrar nuevamente. Me parece que le gusta ser prisionero de nuestra felicidad por tenerlo, por eso vuelve. Me parece que sabe que lo queremos. Me parece que el sabe que nos quiere. Es solo un perro y cuanto se nos parece.

Hijos

Que rara y extraña se siente la palabra “hijo” dicha por alguien que no los tendrá. Y no es que no quiera o no pueda, simplemente nunca me sentí capacitado para ser padre. Engendrar un hijo no es imposible para nadie (salvo que tengan o tengas algún problema físico). La responsabilidad llega después, con los primeros llantos, con los primeros pasos, con las primeras letras, con las primeras salidas o con los primeros amores. Y un día el camino de los padres ya no alcanza y los hijos comienzan a hacer su propio camino. Pero nunca un padre o una madre podrá decir que la tarea a concluido.
En lo que va de mi vida conocí padres que realmente no tendrían que haber tenido hijos. Castigos físicos, despreocupación, indiferencia o abandono. Hoy lo hablaba con Néstor, por suerte las nuevas generaciones estan cambiando todo esto y los hijos serán mejores hijos porque los padres fueron los mejores padres.
Tal ves, una de las cosas que mas me emociona, es sentir el amor que dos personas que se aman, dan a alguien que no es su hijo. Hay que amar mucho, para dar tanto amor y tanta entrega. Un hijo del corazón me hace llorar de alegría y me hace sentir que todo vale la pena.
Conocí padres ejemplares. Conocí hombres y mujeres ejemplares que deseaban ser padres ejemplares. Conosco hijos que seran padres ejemplares.
Muy dentro de mí, algunas veces, sentí a los hijos de mis afectos un poco hijos mios. Fue como tamarlos prestados un ratito para sentirlos y sentir. Nada mas que eso.

Hace un tiempo le agradecí a un amigo el haberme invitado al festejo de su cumpleaños. Estaban presentes tanto la familia de él (que no es mucha) como la familia de la esposa (que tampoco es mucha) (Como dice él calidad antes que cantidad) y puedo asegurar que compartiendo el tiempo con esas maravillosas personas pude sentir nuevamente que estaba en familia. Tal vez ese sea el secreto para que los hijos sean buenos hijos o para que esos hijos sean buenos padres.
No sé si fui un buen hijo y creo que no sabré que clase de padre pude haber sido pero es inmensa mi alegria al saber que muchos hijos al fin podrán cambiar la historia.
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ENSEÑARAS A VOLAR, |
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PERO NO VOLARAN TU VUELO. |
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ENSEÑARAS A SOÑAR , |
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PERO NO SOÑARAN TU SUEÑO. |
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ENSEÑARAS A VIVIR, |
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PERO NO VIVIRAN TU VIDA. |
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SIN EMBARGO |
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EN CADA VUELO, |
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EN CADA SUEÑO |
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EN CADA VIDA, |
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PERDURARA SIEMPRE LA HUELLA DEL CAMINO ENSEÑADO. |
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MADRE TERESA DE CALCUTA |
Escrito en General
MiS iDoLoS
Recuerdo que cuando era chico, estoy hablando de mis 5 hasta mis 8 años, escuchaba los partidos de Boca Juniors con mi papá, los dos sentados en torno de una vieja radio a pilas. No sé si me atraía el futbol o simplemente lo hacia para estar solo con él compartiendo el relato del locutor. Lo que si sé y recuerdo nítidamente es que cuando Boca perdía el llanto y la bronca no se hacían esperar. Eran épocas de buenos jugadores como Ratin. Suñe, Rogel, Marsolini, Madurga, Roma o el peruano Meléndez. Todos muy buenos jugadores pero ninguno llego a ser mi ídolo. En realidad lo que paso fue que la persona que yo quería como ídolo no estaba disponible, porque tenía en esos años, problemas serios que solucionar.
Muchos años después comencé a tener ídolos. Y Fue Gabriela Sabatini la destinataria de mis devociones. Era magnifico verla jugar. Un solo toque de pelota, aunque perdiera, justificaba haber visto un partido de dos o tres horas. La admire y la admiro y me da bronca que nunca le hayan reconocido su talento en el país. Lo mismo fue con Gastón Gaudio, como Gabriela, un grande no reconocido. Durante mucho tiempo el mas ganador en Copa Davis. Enterrado a 1000 metros de profundidad por no haber ganado un partido contra Ferrero. Los argentinos somos así, si no somos primeros estamos muertos. Cuando gano Roland Garros todo el mundo era fanático de el y se molestaban si se les recordaba su opiniones anteriores.
A fines de la década del 90’ Carlos Bianchi se hace cargo de la dirección técnica de Boca Juniors y el debut fue todo un éxito, Boca salió campeón y después de muchos años volví a Boca. Ya no estaba la vieja radio a pilas. Con mi papá seguíamos los partidos por TV. Ya no lloraba cuando Boca perdía, solo me maravillaba con los goles de Martin Palermo.
Les cuento que en cuestiones de ídolos siempre fui a contramano de lo que pensaba la mayoría. Cuando me preguntaban quien era mi ídolo en Boca, nadie podía entender que no dijera Maradona. Mi respuesta no se hacia esperar: MARTIN PALERMO.
Pasaron ya unos cuantos años y sigo emocionándome cuando veo el gol que le hiso a River en la Copa Libertadores, volviendo de una lesión. Tubo mejores momentos, goles de mayor espectacularidad, pero ese tiene un significado especial.
Volver a empezar siempre cuesta y ser numero uno es mas difícil de conseguir.
No soy numero uno y no conozco a nadie que lo sea en algun orden de la vida. Solo conosco personas que si fracasan lo dicen con lagrimas en los ojos. Solo conosco personas que, si logran algún exito, lo comparten con lagrimas y sonrrisas.
Los verdaderos numero uno son los que cada día siguen luchando, aunque nunca lleguen a la cima. Luchando en silencio pero con toda la fuerza.
Creo que los ídolos son inalcanzables, por eso los tratamos como a dioses paganos, en un Olimpo mental irrepetible y por lo tanto único.
Amigos. Nadie más. El resto la selva. IV
Hace ya muchos años, el padre del que hoy preside V y L SA, estaba mas cercano a lo que es un ser humano. Por lo menos se daba cuentra cuando cometia un error. Muchas veces cometia faltas, entonces no paraba hasta que pedia disculpas. Una y otra ves. Hasta que un día cansado le respondi “Ingeniero, no seria mas facil tratar de no cometer errores o mejor dicho no repetir errores, en ves de pedir disculpas a cada rato” Y se lo dije porque llego un momento que las disculpas no me llegaban a conmover porque sabia que esas disculpas no eran sinceras.
Este soy yo, con faltas de ortografia, (no me tomare el trabajo de pasar el corrector), con errores y falencias que trato de corregir día a día. Minuto a minuto trato de no interrumpirte cuando hablamos y aun asi muchas veces lo hago. Se que tratas siempre, de no contestar con mala onda, pero aun asi muchas veces no lo logras. La vida muchas veces nos supera y nos deja haciendo equilibrio en el filo de una navaja.
Seguire pidiendote disculpas cuando me equivoque con vos o con cualquiera de mis afectos. Seguire siempre aceptando tus disculpas cuando las des y las aceptare porque sabre que lo hecho o dicho no fue hecho o dicho con mala intencion.
Escrito en Amigos
Media Maraton 2008.
Esta no va a ser ni la primera ni la última vez que vuelva a escribir sobre un tema que ya ha tenido su espacio en este blog. Y creo que no va a ser la última vez que escriba sobre una carrera, bastara que otra me emocione como lo hiso la edición 2008 de la Media Maratón de la Ciudad de Buenos Aires. El 21 de setiembre amaneció muy frio. El pronostico del tiempo fallo otra vez. En los días anteriores las predicciones decían que estaría fresco y algo nublado. Pero amaneció muy frio y con un cielo totalmente cubierto y nadie me pronostico que todo se presentaría un poco complicado para mí. Ya a las tres y media de la mañana me desperté ansioso. Siempre me pasa lo mismo en todas las carreras, pero con esta batí mi propio record. Dos horas dando vueltas en la cama, hasta escuchar la alarma del reloj. El pecho me latía de una forma no habitual. Ya quería estar en el circuito, pero faltaba mucho todavía.
Perdí el tren de las 6,15. Fueron segundos y me quede mirando como se alejaba la formación de vagones. Que bronca que sentí. Dije algunas palabras irrepetibles (………..) Para mal de males me enteré que el subte comenzaba a funcionar recién a las 8,00 (…….) La bronca seguía acumulándoce en mi interior. Recorría de punta a punta el andén (……….). Solo pensaba en esa media hora que estaba perdiendo allí, sin poder hacer nada, esperando ver las luces del próximo tren. Al fin llego a la terminal de Chacarita y había que tomar una decisión. Tenia 30$ en el bolsillo y el taxi hasta el lugar del encuentro me salió 20$.
La música de los parlantes sonaba en el aire y de todos los puntos cardinales se veían llegar remeras naranjas, algunos trotaban otros solo caminaban, algunos hacían bromas otros solo hablaban. Pero todos, creo, tenían el pensamiento y la mirada puesta en la carrera. Veo llegar al automóvil de Gustavo, con el vienen Leo, Pecho, Claudio y Horacio. Llega Néstor para acompañarnos en su bicicleta. Ya estábamos todos, solo teníamos que esperar. Luego de recorrer el lugar y de calentar un poco los músculos, al fin nos encontramos esperando el minuto 0,00. Casi 10.000 personas estábamos aguardabando el gran momento y mi expectativa era muy grande.
Hacia ya bastante tiempo que tenía en mente correr 21 km, pero no me animaba o no me sentía preparado. En esta oportunidad me dije “si no en ahora no será nunca”. Pero hubo algunas cosas que me impulsaron:
- fundamentalmente la confianza que me hiso sentir Gustavo, siempre alentándome y marcándome errores,
- también el aliento que me dieron todas las personas que me rodean,
- y mis ganas de hacerlo.
Al fin nos ponemos en movimiento y todo transcurre de acuerdo a lo esperado. Llego a los 10 km entero. Sigo. Cada paso es un paso menos que hay que dar. Sigo y en el km 13 me detengo a elongar los gemelos. No se hacen esperar las voces de aliento “Vamos que falta poco” “No afloje viejito”, otro me grito “Grande pa, no afloje ahora” Sigo. Estoy mas cerca. Solo faltan 8 km y no es una eternidad. Camino unos metros en el km 17. Sigo. El paso se hace más lento y si vuelvo a parar me acuesto en el asfalto y digo basta. Pero sigo. Tengo que saber si puedo lograrlo. Paso por el Obelisco. Hay gente que grita sin conocer a los corredores. No los escucho. Solo puedo mirar adelante. Doblando por Diagonal Norte puedo ver la Plaza de Mayo. Siento que mi motor interno se acelera y no siento mi cuerpo. Creo que estoy volando. Después de cruzar el arco de llegada miro atrás y me emociono. 4563 corredores llegaron antes, pero no es lo importante. Es solo un número. Luego de hidratarme y caminar un poco me encuentro con Gustavo y solo puedo darle un gran abrazo, las palabras estaban de más, hablaba el silencio.
Ser Humano
Alguna vez, estoy seguro, daré el primer discurso de mi vida. Será algo estudiado y premeditado. Hace algunos años ya, que lo vengo escribiendo mentalmente y hoy, en mi vuelta al blog después de haber estado algún tiempo inactivo, trataré de darle forma definitiva. (Lo modificare de acuerdo pase el tiempo hasta el momento de decirlo)
“Me voy de esta empresa con el convencimiento de haber hecho lo que tenia que hacer, de la mejor manera. Siempre puse lo mejor de mí. Algunas veces las cosas salieron a la perfección, otras me equivoque, porque soy humano y como todo ser humano puedo equivocarme. Nunca cuando hice las cosas bien recibí una palabra de aliento de los directivos, pero cuando me equivoque las reprimendas fueron, creo, exageradas.
Gracias a esta empresa pude relizar cosas que nunca pense que podria hacer. Pude viajar. Conocí otros países, otras culturas. Conocí otras personas, que como yo y todos los que estamos aquí reunidos, tienen que luchar diariamente para poder lograr sus sueños.
También en esta empresa conocí el significado de la palabra amistad. Néstor, Gustavo sepan que estoy profundamnete agradecido por todo lo que me han dado en estos años que compartimos el día a día dentro y fuera de la empresa. Y como dije en alguna oportunidad, espero que también algo de mí haya quedado en ustedes. De ahora en mas el camino va a ser distinto. Ya no nos veremos todos los días y será extraño no compartir tanto tiempo juntos. Aún así sabremos que no importaran ni las distancias ni el tiempo. Ariel, Federico, Laura me gustaría que sigamos profundizando nuestra relación porque creo que vamos por un muy buen camino. No soy perfecto, eso ustedes lo saben, pero soy humano como ustedes.
Jamás podré olvidarme de los amigos, pero hay también otras cosas que nunca podre borrar de mi mente. Cada vez que tenía que llevar a mi padre, de 86 años,al médico Ud. Ingeniero se burlaba diciendo “POBRECITO TUBO QUE LLEVAR AL PAPA AL MEDICO” y se reía. Aunque quiera jamás podre olvidarme que vos Olivier me hacías tomar una semana a cuenta de vacaciones cada vez que se presentaba la situación antes descripta. Claro después nos enterabamos que dabas permisos para que algún compañero pueda llevar el perro al veterinario. Es claro para vos es mas importante un perro que un ser humano.
Para finalizar brindo por esta empresa. Ojala que todo siga como hasta ahora. Y lo deseo no por ustedes los directivos, lo deseo por los compañeros que tienen que seguir esforsandoce todos los días para que el trabajo salga bien. Tener dinero no nos hace humanos, hay que tener valores y ser fieles a esos valores. Seria muy bueno que el respeto y la confianza sean moneda corriente. Seria muy bueno que se implemente un sistema de aliento y reconocimiento por la tarea cumplida. Pero lo fundamental es lo primero RESPETO. Solo se puede pedir lo que cada uno da a los demás. Y muchas veces no es necesario pedir nada, porque como me enseño un amigo, en la vida todo vuelve. Salud y que sus sueños se cumplan.”