Gracias a navegar en mi interior, hoy se que hay cosas, situaciones y actitudes que hacen posible que los sentimientos mas profundos y oscuros se me puedan ver a flor de piel. No es mentira, que en estos treinta años de trabajo, he conocido muchos estados mentales y corporales. Míos y de la gente que me ha acompañado o que acompañe en transcurso de los años. Debo decir que durante la mayoría del tiempo siempre estuvo presente la intolerancia, mejor dicho durante todo el tiempo ya que siempre hubo algún intolerante, visible o camuflado.
Esto es una empresa familiar y yo mas que nadie se, que no hay ningún futuro posible . Sigo haciendo lo mismo que cuando entre en ella (más algunas otras tareas que he ido aprendiendo con el correr del tiempo). Trancurria el año 1979 y mi juventud estaba a pleno y mis ganas de hacer estaban intactas. Treinta años haciendo: tramite, bancos, pagos y todo lo que pudiera surgir o todo lo que nadie quería hacer. Realmente conozco mi trabajo, se como hacerlo y se encontrar soluciones ante posibles imprevistos.
Recuerdo un intercambio de palabras con el tesorero que ocupaba esa función cuando ingrese a la empresa. Me mando a pagar un servicio público a un determinado banco. “Francisco mira que ese banco no lo cobra”. La respuesta fue “Si yo te mando vos vas y si no te lo cobran me lo traes de nuevo” Como dije anteriormente se encontrar soluciones y se que también podría haber buscado algún otro banco donde poder pagar. Pero sentí que el cuerpo se revelaba. Sentí que el cuerpo se paralizaba y no cumplía las órdenes de la mente. Volví con la tares sin cumplir.
No es casualidad que el mejor momento personal en la empresa coincida con el mejor momento laboral. (y debo aclarar que este periodo no fue el mejor, económicamente hablando) Todo comenzó cuando la tesorería de la empresa fue ocupada por el Sr. Néstor González. Y debo aclarar que lo que pueda decir no tiene que ver con el hecho de que con Néstor somos amigos. Esto es solo laboral. Lo que más me impacto fue que por primera vez alguien quería escuchar lo que tenia para decir. “Cesar te parece que hagamos esto así” “Sabes si esto se puede hacer de esta manera” “Sabes si en ……. se puede hacer este tramite” No estaba acostumbrado a este trato. Laboralmente aprendí el significado de esa utopía que siempre predico Gustavo. TRABAJAR EN EQUIPO. Mas allá que la relación diaria hacia posible el conocimiento para una buena amistad, mientras trabaje junto a Néstor aprendí mucho, (aprendí cosas de trabajo y aprendí cosas de la vida) porque con el se aprendía o se aprendía.
Investigue Cersiter investigue.
Años después, por causas que nadie desconoce Néstor dejo de pertenecer a la empresa y voy a ser sincero laboralmente extrañe y extraño el trato dispensado. Ocupo su lugar una persona que no tenía ni experiencia laboral ni de vida. Un día me mando a pagar un servicio y me da una boleta sin código de barras. Muy pocos bancos y ninguna empresa de pagos aceptan boletas sin dicho código ya que esta generalizado el escaneo de los mismos. “Esto no se pudo pagar por falta del código de barras” le dije. Y su respuesta fue “R. a ver si podes pagar esto porque Cesar no pudo hacerlo” Al otro día R. volvió con la tarea sin cumplir.
Muchas veces me he propuesto callar y que todo fluya de acuerdo al gusto de los demás, pero no puedo. Los que me conocen bien lo saben, me cuesta cerrar la boca. Me revela ver que el egoísmo esta siempre presente en las decisiones de los que se creen con un poco de poder. Me revela los que juzgan a los demás por un mal día, cuando para ellos todos los días son malos. Me revela la falta de respeto por el trabajo de los compañeros. Me revela el individualismo diario. Me revela la falta de humildad. Y me revela no poder ver el camino para cambiar un poco las cosas. Tal vez navegando mas profundamente en mi ser encuentre la respuesta.














